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Charla Vacunas en adultos

SABADO 18 DE MAYO
11.00 am. | Av. 13 nº 273 ½
Dictado por Prof. Dr. Amadeo Esposto
Actividad gratuita | Cupos limitados
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¿Por qué son necesarias las vacunas en el adulto?

Las vacunas son medicamentos biológicos que aplicados a personas sanas provocan la generación de defensas (anticuerpos) que actúan protegiéndole ante futuros contactos con los agentes infecciosos contra los que vacunamos, evitando la infección o la enfermedad.

Las vacunas constituyen una de las medidas sanitarias que mayor beneficio ha producido y sigue produciendo a la humanidad, previenen enfermedades que antes causaban grandes epidemias, muertes y secuelas. Las vacunas benefician tanto a las personas vacunadas como a las personas no vacunadas y susceptibles que viven en su entorno.

Aunque los niños son los que reciben la mayoría de las vacunas, los adultos también necesitan protegerse mediante la vacunación frente a gérmenes como los del tétanos, la difteria, el neumococo, la gripe, la rubéola, que son causa de enfermedades también en los adultos, en muchos casos mas graves que en los niños.

Por otra parte existen en el adulto estilos de vida o actividades laborales que aumentan el riesgo de exposición a los agentes infecciosos causantes de enfermedades prevenibles mediante vacunación y que orientan las recomendaciones específicas de vacunación: de la hepatitis B en trabajadores sanitarios; el tétanos en trabajadores de obras, agricultura, pesca, minería, etc. En otros casos la propia actividad laboral hace que el trabajador sea el agente transmisor a personas susceptibles : cuidadores de residencias de ancianos, personal sanitario…por lo que su vacunación reduce la probabilidad de que las personas atendidas por ellos contraigan la gripe, la hepatitis A, la varicela entre otras.

Un elemento adicional que explica la gran importancia de la vacunación en los adultos es la mayor gravedad que en ellos tienen algunas enfermedades (la varicela, la gripe en mayores de 65 años) y en especial en adultos con enfermedades crónicas hepáticas, renales, pulmonares, cardiacas que hacen necesario prevenir infecciones por neumococo o la gripe, causantes con frecuencia de complicaciones o de que se agraven las enfermedades crónicas.